lunes, 26 de agosto de 2013

Doscientos veintiséis.


Susúrrame al oído que me amas, al compás de nuestra canción de Tiziano Ferro sonando lentamente en aquel CD de vinilo. Apaga la luz y muévete sensualmente hasta mi cama, deja que te arranque lentamente la ropa para sentir esa mágica reacción química. Nos atraemos, como dos protones, como dos leones cuando están en celo. Deseos de sentirte, de notar tu carne contra mi carne, ¡oh si cariño! gímeme al oído y haz que esta noche normal se convierta en la más especial para los dos.

La chica de los gatos.

Doscientos veinticinco.


A veces es mejor poner tierra de por medio y dejar que corra el aire. Aunque solo sea por volver a sentir esa sensación maravillosa de querer acortar milímetros a toda costa y devorarnos. A veces es necesario aunque duela un poco, descosernos y dejar de compartir el oxígeno para respirar por nuestra cuenta... Llenarnos los pulmones y echarnos de menos. Mirarnos tranquilamente y quietos, cada uno desde su trozo de mundo, y dar tiempo a que los latidos se autorrevelen susurrando te quieros al vacío. Hasta que la magia vuelva para salvarnos, aunque ya sabes que la magia sigue ahí, no se ha ido... solo que a veces le gusta chincharnos y jugar al escondite

La chica de los gatos.

viernes, 23 de agosto de 2013

Doscientos veinticuatro.


-Vuelve.
-Volver a ratos no es volver.
-Por favor.
-Sabes que si me lo pides volveré, así que no lo hagas.
-Vuelve, vuelve.
-No lo hagas.
-Quiero que vuelvas, esta vez de verdad.
-¿Tan de verdad como las otras 324532 veces?
-...
-¿Lo ves? Ni tan siguiera tienes argumentos para pedírmelo. Quieres que vuelva para cuando a ti te apetece, para cuando no tengas a otra. ¿Eso es volver? ¿Eso es lo que quieres de mi?
-Sólo nos entendemos en una cosa.
-No. Esa es la solución fácil. Yo quiero entenderte, ¿sabes? Esa es la diferencia entre tú y yo. Yo hice lo posible por sacar todo adelante, por sacarte una sonrisa cuando ni siquiera lo necesitabas, yo fui la que peleó, yo fui la que aguantó de pie, yo fui la que lloró, la que te creyó, y ¿qué? ¿Acaso te importó algo?
-Si. No fui el malo de la película.
-Esta película no tiene ni principio, ni final. No tiene sentido. Sólo provoca dolor, ¿es que no lo ves? Yo quería ser tu protagonista, tu actriz preferida... y tú ni siquiera sabes valorar los asientos de este cine que montamos. Ni siquiera tuvimos que empezar a reproducirla. Ni siquiera tuvimos que empezar un guión.

La chica de los gatos.

Doscientos veintitrés.


Demasiada gente pasa por la vida quejándose de sus problemas. Yo siempre he creído que si la gente invirtiera una décima parte de la energía que malgasta en quejarse en resolver el problema, les sorprendería descubrir lo bien que pueden funcionar las cosas.

La chica de los gatos.

Doscientos veintidós.


Despertar es una utopía, un sueño, algo por lo que vivir y elevar nuestro espíritu. Despertar es liberar tu mente de las cadenas impuestas por tu razón. Es entender que el universo es un océano oscuro, y que nuestras únicas luces para iluminarlo son el amor y la bondad. Despertar es aprender a usar nuestra mente y no que ella nos utilice a nosotros, es aprender a pensar, a cuestionar, a dudar, a creer, a equivocarse y volver a empezar. No importa cual sea tu ideología, tu religión, tu objetivo, despertar es saber que el único camino para sentirte pleno es el de la paz y el amor. Porque al fin y al cabo no interesa el fin, sino la forma en que lleguemos a él.
Despertar es tener la certeza de que el mundo se puede cambiar, y que la única forma de hacerlo es liberándote de tu ego para sacrificarte por el otro. Hacer el bien, brindar claridad, iluminar con el alma, alejar la tempestad y transformarla en calma, esparcir y cubrir el mundo con el perfume de tu esencia, terminar con la discordia y sembrar paz... Contagiar, eso es despertar
Terminar con los prejuicios, conocer y descubrir el alma de las personas, no su envase... buscar en lo profundo. Estar abierto de cuerpo y espíritu para dejar que la vida te sorprenda y te inunde de certeza y sabiduría. Permitirte volar, soñar, jugar... ir más allá de todo lo tangible, intentar descubrir los mayores misterios sabiendo que las respuestas a nuestras preguntas sólo se encuentran dentro nuestro.
Despertar es desear que el otro despierte y estar dispuesto a todo por conseguirlo. Despertar es liberar, desencadenar, desatormentar, tranquilizar, brindar esperanza y fe. Despertar y saber que dormía. Despertar y saber que aún duermo. Despertar sabiendo que nunca terminaré de despertar.

La chica de los gatos.

Doscientos veintiuno.


No permitas que nadie diga que eres incapaz de hacer algo, ni siquiera yo. Si tienes un sueño, debes conservarlo. Si quieres algo, sal a buscarlo, y punto. ¿Sabes?, la gente que no logra conseguir sus sueños suele decirles a los demás que tampoco cumplirán los suyos.

La chica de los gatos.

Doscientos veinte.


- ¿Qué pasa?
- Que la vida es una mierda. Que nos pasamos la mitad del tiempo pensando en el pasado y la otra mitad pensando en el futuro, pero nadie se para a pensar en el presente, en lo que de verdad quieres hacer AHORA. Y yo quiero estar contigo, me da igual si me enamoro de ti y si esto acaba saliendo mal, me da igual... porque es de verdad lo que QUIERO hacer.

La chica de los gatos.