miércoles, 15 de enero de 2014

Catorce.


Sin ti no podría vivir, porque es contigo con quien aprendí a sentir el amor, ese sentimiento que hace tan feliz. Me has enseñado a amar, a soñar... Mi corazón siete que esto será eterno, mi vida entendió que yo jamás te voy a dejar, ahora comprende que es amor de verdad.
Solamente tú y yo, juntos siempre. Eres quien provoca amor cuando te veo, cariño cuando te beso y recuerdos cuando te observo.
Es tan grande lo que siento, nada ni nadie no separará, es un amor demasiado inmenso, que aumenta con el transcurso del tiempo. Es que es tan bonita la alegría que me haces sentir... Amo tus palabras, tus sonrisas, tus abrazos... cosas que nunca cambiarán.
Te amo, te extraño, eres todo para mi... Gracias por este amor que me haces sentir.

La chica de los gatos.

lunes, 13 de enero de 2014

Trece.


Quiero compartir mi sueño, donde tú eres el dueño de mi amor. Quiero compartir las ilusiones que tiene mi vida si tú a mi lado estás, y quiero que el mundo sepa que tú eres mi alegría, y que vivo día a día con la luz de mirar, con esos ojos que transmiten dulzura, con esos besos que me llevan hacia el cielo, y que hacen que sea la dueña del mismo mundo. Todo eso inspiras en mi vida, todo eso y mucho más, pero ni las letras ni las palabras alcanzarían para demostrar cuanto te amo de verdad.

La chica de los gatos.

sábado, 11 de enero de 2014

Doce.


Desde que nacemos aprendemos a ver y entender las cosas de una sola manera. Galileo Galilei afirmó que la Tierra giraba alrededor del Sol, y no al revés. Todo el mundo lo humilló... ¿Cómo podía afirmar semejante desatino. Si toso veían claramente que el Sol era el que se movía y no la Tierra. Muchos acusaron de loco a Colón cuando supuso que la Tierra era redonda, si todos veían claramente que la Tierra era plana. En su época, la gente disfrutaba de los libros de Julio Verne, aunque para todos era un autor fantasioso. ¿A quién se le podía ocurrir en aquel momento que una nave podía viajar debajo del agua, o que se podía viajar a la luna?
Pero cuando nos animamos a pensar diferente, aparecen soluciones diferentes. A veces para llegar a un lugar hay que dar rodeos, ir y venir. En general, solo confiamos en nuestros ojos, cuando en realidad tenemos más sentidos. A veces no es viendo, sino tocando, oliendo, escuchando o degustando que se resuelve algo. Entendemos la palabra de una sola manera. Una "eminencia" es un hombre, para todos. ¿Por qué una eminencia no puede ser una mujer? Dejar de lado la única manera que tenemos de ver el mundo. De eso se trata el pensamiento lateral. Nada tiene una única solución. No todo es lo que vemos por los ojos; por algo tenemos otros cuatro sentidos más. Simplemnte tenemos que animarnos a usarlos y aprender a ver, a ver con los otros sentidos. No todo es lo que vemos con los ojos. Siempre hay más, mucho más. Simplemente hay que aprender a ver.

La chica de los gatos.

Once.


¿Cómo empieza una guerra? Todo empieza con una diferencia de criterios. Unos piensan una cosa, otros piensan otra. Pero después, algunos quieren imponer su criterio y empiezan las discusiones. Y en un momento se deja de razonar, y comienzan los enfrentamientos. Sólo resta tener a mano algo con lo que imponer un criterio a la fuerza, y no hace falta más. Ya se desata la guerra. Una vez en guerra, sólo se puede desear algo de paz.
Nada da mas paz que volver a casa. Volver a tu lugar, a tus olores, volver a la gente a la que quieres y que te quiere. Eso da mucha paz. Todos los viajes en realidad son un viaje de vuelta a casa.
¿Por qué los viajes nos cambian?¿Por qué al volver de un viaje sentimos que no somos los mismos que antes? El regreso a casa tiene una mezcla de melancolía y felicidad. Melancolía por todo lo nuevo que dejamos atrás, y felicidad por volver a casa. Porque en casa... siempre hay algo de paz.

La chica de los gatos.

Diez.


Cuando te conocí te dije que no merecía la pena, que soy una niña tonta que no sabe donde encontrar su equilibrio. Ahora sabes que tenía razón, que lo único que he hecho es pagar contigo las cosas que debería tragarme. Y no te lo mereces.
Porque te mereces lo mejor del mundo, porque eres lo más bueno y bonito que he conocido en mi vida. Unos días más y todo volverá a ser como antes. Va a ser perfecto.
Por fin serás feliz.

La chica de los gatos.

jueves, 9 de enero de 2014

Nueve.


Es increíble, me resulta hasta gracioso que no te pare de recordar. Que ni un segundo de mi vida me olvido de tu maldita sonrisa. Que me tienes loca, y lo peor, es que lo sabes. Que mi vida sin ti no tiene sentido... o ¡qué coño!, si que lo tiene, pero no se lo encuentro. Que he buscado en otros ojos, pero al final siempre me quedo con tu mirada. Que no hay mejor compañía en la cama que la tuya. Que nadie es como tú, y quien intenta serlo, en el intento se queda.

La chica de los gatos.

miércoles, 8 de enero de 2014

Ocho.


Te echo de menos, le digo al aire. Te busco, te pienso, te siento, diciendo que como tú no habrá nadie. Y aquí te espero, con mi cajita de la vida, cansada, a oscuras, con miedo, y este frío nadie me lo quita. Tengo razones para buscarte, tengo necesidad de verte, de oírte, de hablarte. Tengo razones para esperarte porque no creo que haya en el mundo nadie mejor a quien querer. Tengo razones, razones de sobra para pedirle al viento que vuelvas aunque sea como una sombra. Tengo razones para no querer olvidarte, porque el trocito de felicidad fuiste tú quien me lo dio a probar...

La chica de los gatos.